domingo, 11 de octubre de 2015

Carmen Gloria López: "No me encadeno a los cargos y si en algún momento mi salida ayuda, lo voy a hacer"

La mujer al mando del canal estatal habla por primera vez sobre el año de pérdidas económicas y bajo rating. "Creo que el canal perdió en algún minuto un sello diferenciador que es lo que tenemos que recuperar", dice.

Ni crisis, ni debacle, ni caos. “Esas palabras suenan a como que acá dentro estamos corriendo como si hubiera terremoto y no es así, pero el sentido de urgencia y velocidad sí son sísmicos”, recalca una y otra vez Carmen Gloria López, la mujer al mando de TVN desde julio de 2014. Aunque el canal tenga pérdidas históricas -$10.963 millones en mermas en lo que va del año-, aunque lleven más de un año en cuarto lugar de sintonía y aunque ningún estreno pareciera poder enganchar con la audiencia, la periodista se niega a describir el momento de la señal estatal más que como un “periodo difícil”. No han sido años fáciles en la industria para ningún canal, la mayoría reportando pérdidas, cambiando de directivas, y hasta el exitoso Mega -con 15 meses en el número uno de la audiencia seguidos-, ha tenido que hacer reestructuraciones. López, sentada en su oficina del tercer piso en TVN, destaca que lentamente han ido recuperando algo de terreno, y que lo han hecho “sin traicionarnos”, e insiste que se trata de una industria que crece, a pesar de los malos augurios, y que también crece el visionado en diversas pantallas. López llegó con el mandato del directorio de recuperar y reforzar el rol público de la señal, y esa tarea sí la siente cumplida.

Usted tomó el canal cuando estaba segundo y ahora lleva un año en cuarto lugar...
Así es, y estamos trabajando para devolverlo al lugar en que tiene que estar TVN, por la importancia que tiene ser el canal de todos los chilenos.

¿Cree que tras su llegada se cristalizó una crisis que se venía fraguando hace tiempo? 
Yo no hablaría de crisis sino de que el canal venía con una tendencia donde había ido perdiendo equipos humanos importantes. Acá salió gran parte del grupo ejecutivo cuando Luksic tomó Canal 13, a Mauro Valdés recién llegando le llegó ese golpe. Luego vino un accidente que dejó al canal sin uno de sus grandes talentos (Felipe Camiroaga), y más tarde una serie de malas decisiones nos hacen perder a casi 50 personas del area dramática. Aquí no se fue solo la Quena Rencoret, alguien se compró una fábrica que TVN había construido. Y todas esas cosas se sumaron a un canal, que si uno mira los últimos 10 años, siendo líder, iba perdiendo audiencia poco a poco. Quizás lo que pasó es que nos demoramos en percibir dónde estaba y por qué pasaba la fuga de audiencia. Creo que el canal perdió en algún minuto un sello diferenciador que es lo que tenemos que recuperar: que a la gente le quede muy claro en qué es distinto TVN y por qué es importante que exista. Tenemos muchos contenidos que lo demuestran, el desafío es recuperar la masividad. Creo que más que crisis esta es una transformación y un ajuste de la industria. Y de corazón creo que saldremos fortalecidos.

¿Qué la sorprendió cuando se convirtió en la ejecutiva más alta de TVN?  
Mi carrera en la TV fue paulatina,  a veces hay gente que cree que salté de guionista a directora ejecutiva. Fui periodista, reportera, productora ejecutiva, después subdirectora y directora de programación, asesora de Daniel Fernández y de Mauro Valdés y directora ejecutiva. Lo que sí me sorprendió al llegar fue que había menos equipos internos consolidados de lo que pensé. No creía que iba a tener que armar y hacer tantos ajustes, algunos muy dolorosos. Quiero ser muy justa con Mauro en esto: él ya había hecho este diagnóstico y estaba trabajando en ello. De alguna manera traté de continuar, pero lamentablemente tuve que tomar decisiones más drásticas.

¿Fue un error poner a Nicolás Acuña, que venía de la ficción, como director de programación y no buscar alguien con más experiencia televisiva?
Muchos de los errores de programación que se le achacan a Nicolás, nunca son de una sola persona. La mayoría de las decisiones las veíamos en comité y las aprobaban varias personas. Algunos de los errores pueden ser incluso míos, de decir probemos esto a ver si funciona mejor.

¿Qué ha significado la llegada de Eugenio García a ese puesto?
Estoy muy contenta. Ha traído mucho entusiasmo, es un líder con mística y visión. Y a mí me ha traído mucha tranquilidad, como fue ya director de programación necesita menos de mi apoyo de lo que requería Nicolás. Eugenio es competitivo como yo, exigente, pero va por el camino largo, no va a hacer lo fácil, va a exigir creatividad. Es el empuje que necesitamos. Le tengo mucho cariño a Nicolás, le tocó una etapa muy dura y cumplió el rol que pudo en un minuto complejo. Eugenio también va a cosechar algunas de las cosas que sembró Nicolás, porque este es un trabajo que se hace en posta.

¿Y qué pasó con las teleseries de este año que tampoco engancharon con la audiencia? 
Quizás nos alejamos de unos clásicos del género que no hay que alejarse, en estas ganas de innovar pudimos haber sobregirado la tuerca un poco. Igual yo estoy orgullosa de los productos. Me habría gustado que los viera más gente, sí. Fue duro, porque eran programas  importantes de este año, pero también el aprendizaje que sacamos ahí y aplicamos en esta etapa nueva de “TVN se enciende” es que el area dramática es fundamental pero tampoco puede ser lo único que nos sostenga. Creo que incluso el tema hoy con el canal es que apostó por dos productos, cuando era reality y teleserie nocturna y se dejan de ejercitar músculos. Ahora los hemos estado despertando. Lo que hicimos era lo que podíamos hacer rápido, otras áreas dramáticas cuando sufren estos terremotos paran la producción y no sacan teleseries en uno o dos años, como Canal 13. Nosotros quisimos seguimos apostando por la ficción nacional. Ahora lo que vamos a hacer es apostar a diversidad.

¿Piensa cerrar el area dramática o suspenderla?
No, en ningún minuto lo hemos pensado. Tenemos  ahí un montón de talento.

¿Qué ha pasado con el directorio, ya que la meta en masividad no se ha cumplido? 
Tienen la misma frustración que yo. Pero no por eso no mantienen la exigencia, que es la que yo tengo conmigo misma también. Los resultados nos tienen a todos en un estado de alerta, y estamos con las mangas arremangadas, con mucho esfuerzo haciendo la pega. Haciendo la vuelta larga porque la corta no nos lleva a donde queremos ir. Siento esa exigencia sobre mis hombros todas las veces que me junto con ellos, siento apoyo de ellos, que tienen experiencia y saben que en un año esto no se revierte.

¿Cree que por no tener los resultados esperados, su legado o un sello de su administración se ha desdibujado? 
A mí me ha tocado tomar decisiones difíciles, que de alguna manera varios sabían que había que tomar dentro de TVN. A veces los minutos complejos como este las precipitan y por eso no juzgo a  quienes no lo hicieron antes. No me siento frustrada respecto al sello del canal. Hoy tenemos un matinal que toca temas que normalmente no salen en televisión. Hemos dado la pelea. No hacemos televisión carroñera, no vivimos de los cadáveres de nuestros competidores, cosa que me enorgullece. Tenemos un noticieron independiente, a punto de debutar con un central que va a cambiar la manera de contar la información. En prime hemos tenido Qué comes, Mamá a los 15, series de ficcion protagonizadas por mujeres fuertes como Juana Brava, tuvimos Zamudio, y aunque me debería abstener de nombrarlo (porque es la creadora) la serie histórica Sitiados. No nos han acompañado los resultados, pero nuestra propuesta de contenido está.  Lo que me frustra sonlos resultados, que no hemos logrado hacer todo lo atractivo posible estos contenidos, pero el canal que estamos construyendo es bastante en lo que a mí me gustaría hacer.

¿Por qué no pusieron teleseries turcas? 
Yo creo que esta cosa chilena de que uno planta un kiwi, entonces todos plantan kiwi, y al último que planta le va pésimo y hace quebrar a los demás. Nos tenemos que arriesgar un poquito y  optar por la producción nacional. Me parecería impresentable que TVN se apoyara solo  en tres teleseries nocturnas extranjeras como Mega, aunque eso nos diera buenos resultados, porque no justifica nuestra existencia.

¿Ha pensado en renunciar? 
A veces uno amanece cansada, y mentiría si dijera que nunca se me ha cruzado por la mente, pero se me va rápido. No me encandeno a los cargos. Quiero lo mejor para el canal y si en un momento mi salida ayuda, lo voy a hacer. Pero en este minuto, creo que no ayudaría. Mi cargo está sujeto a la confianza del directorio y mientras cuente con ella seguiré trabajando.

Pérdidas históricas 
¿Cómo decidó la plana ejecutiva bajarse el sueldo en señal de austeridad?
Yo partí, pero nunca son ideas de uno solo. Se lo propusimos al grupo y  fueron momentos duros, pero generosamente lo aceptó.

Y cómo se trabaja eso con los rostros, que tienen sueldos altos, en una industria competitiva donde hay mucha grúa. 
Yo no entraría a calificar sueldos, porque eso siempre es relativo, sobre todo en una industria de talentos únicos. Nos ha afectado, pero  pasa algo bonito con TVN. Se percibe el proyecto y hay mucha gente que se está viniendo a trabajar por menos plata, porque cree en esa visión. Que es una televisión que aporta, que quiere subir un poco el nivel y la calidad, volver a ser un referente, que quiere desarrollar talentos nacionales y atender de mejor forma a los chilenos, como ciudadanos, no como consumidores. Hay varias renegociaciones de contrato, silenciosas, que no salen en los diarios, que han sido a la baja, por esto mismo. Eso crea una mística potente que espero que se contagie.

¿Cómo se están planificando los costos de 2016?
Con escenarios realistas, pensando que las cosas no se van a revertir de un minuto a otro, pero que van a mejorar y seguiremos invirtiendo con fuerza. Estamos siendo prudentes, y por eso creo que vamos a pasar de este momento dificil. Creemos que nos va a ir bien, con prudencia.

Pero este año bajaron casi en un 50% sus ingresos, ¿Se está tomando esa realidad para trabajar el próximo año?
No. Estamos convencidos de que esto va a mejorar y que podemos recuperar la posición de TVN de los últimos años. Creemos que podemos repuntar en varias cosas, y ya hemos empezado a hacerlo.

Hasta cuando puede durar la pérdida, ¿queda algo en el banco de TVN o habrá que endeudarse?
Casi todas las empresas en algún minuto se endeudan, eso hacen incluso las que quieren crecer. Ningún empresario en Chile se asustaría por tener deudas. Como hemos tenido finanzas bastante sanas, podemos enfrentar el escenario. Si fuera necesario obtener recursos financieros, lo evaluaríamos como cualquier empresario serio.

¿TVN debe seguir compitiendo en el mercado como uno más siendo publico? ¿O ese modelo hoy  está obsoleto? 
Somos el único canal de TV abierta y gratuita que no responde a los intereses particulares de nadie, estamos trabajando en innovar en todos nuestros géneros y en la manera de entregar nuestros contenidos. A TVN le ha faltado probar al extremo si puede competir siendo un canal público en el sistema comercial. Porque siento que hemos tenido siempre en contenidos una combinación. El canal ha tenido un sello especial y distinto, pero quizás aparte de la decada de los 90 ese sello no estuvo tan claro, por lo que me atrevería a decir que queda un lugar para apuestas. Hacer el canal que nos gustaría financiar, antes que decir ‘financiémolos porque no resulta’. Por un año malo me parecería irresponsable decir que esto es imposible.


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