sábado, 31 de octubre de 2015

¿Hay espacio para el debate político en TV?

Falta de espacio en las parrillas programáticas, proyectos que sólo persiguen el rating o bajo interés de las audiencias. Tres argumentos que abren la discusión.

La aprobación de un 22% a la labor de Michelle Bachelet, la crisis de confianza con las instituciones y la correspondencia de Ezzati y Errázuriz fueron los tres temas abordados en el capítulo final de Tolerancia Cero, tal como lo conocíamos. Y el incierto futuro del espacio que está rediseñándose, habla de algo más grande que su propio destino: ¿existen espacios en la televisión abierta chilena para el debate político? El escenario dice hoy que sólo sobrevive puristamente Estado Nacional (TVN). Sin embargo, El informante (TVN) coquetea con el formato y Pensando Chile (UCV-TV), Protagonistas (Canal 13) y Entrevista Verdadera (La Red) abordan la política desde sus trincheras. Siendo Mega y Telecanal los ausentes.

Para Daniel Matamala, hoy en CNN Chile, el temor principal al programar es la audiencia: “Creo que la duda es sobre el rating. Sobre todo en medios como la televisión abierta, que tiene que apostar por la masividad”. Para él, si bien el debate político no es sinónimo de altas cifras de rating, es una “tremenda inversión en imagen”. Y lo explica: “Significa que ese medio de comunicación tiene más prestigio y eso le entrega un valor de marca que va mucho más allá de tener un punto de rating más o uno de menos”.

Especialmente, cierra el ex Canal 13, en un año particularmente marcado por el escándalo político. Quizás por ello Fernando Paulsen recuerda que fue difícil en los últimos meses de T0 tener buenos invitados. Paulsen considera que para estos programas “el espacio siempre está. La televisión transmite 24 horas al día.  Lo que varía es la voluntad del programador de poner una materia u otra. Y lo que se está haciendo difícil es instalar temas de discusión relevante en televisión”.

“Aquí el problema”, explica Matías del Río en relación a los 7,8 puntos promedio del último ciclo de T0, “es que cuando la televisión está en manos de gente que mira el corto plazo no puedes pedirle que ponga T0. Hay que tener convicción de que las cosas son a largo plazo y no buscar rentabilidad mañana en la mañana”.

“El motor de la televisión comercial no es muy distinto del motor de un banco o de una AFP”, piensa Paulsen, “que es maximizar las utilidades para los accionistas. Los programadores la ven exactamente igual como mirarían una fábrica de salchichas”.

Del género, Estado Nacional (TVN) queda en pie los domingos por la mañana. Una existencia que Patricio Ojeda, su editor, considera un deber: “Los medios de comunicación tenemos el deber de educar a la población, no sólo de entretener”.

Así, en medio del éxodo de las audiencias a otras plataformas, Ojeda, explica que, si bien marcan 3,8 puntos de rating, la experiencia en la calle de los panelistas y en Twitter, pone en duda la credibilidad del rating. Una paradoja similar a los pocos puntos que alcanzó la acusación de James Hamilton en T0 versus el colapso de los servidores en internet de CHV.

“Los programas políticos siempre van a tener un techo de rating más bajo. Pero no creo que estén en retirada porque hay una sed por discutir en la ciudadanía”, reflexiona Beatriz Sánchez, de La Red, quien podría participar en un nuevo espacio de análisis -como préstamo- en TVN. “Es un buen escenario para innovar: ¿puedes poner a un panelista que venga de una dirigencia social, de una ONG, o pones a los invitados más tradicionales? ¿Qué tipo de programa político quieres poner al aire?”

Paulsen agrega: “No es que las personas tengan una animadversión con los temas y se cambien. Hay un segmento de la población que vive tan cotidianamente una situación de vulnerabilidad que, en ese sentido, estos espacios tienen extraordinario rating en ABC1 y C2 y muy bajo en C3 y D. Es decir, en las personas que sufren los problemas que se comentan, el programa no les añade más que mirar como se acumula otro día”.

“Idealmente todos los canales debieran tener la obligación de hacer programas que ayuden a la formación de la ciudadanía.  No en vano todos los canales utilizan frecuencias que son públicas. No sólo el canal público. Entonces la verdad es que hay que ser ingenioso para hacer cosas  de educación cívica y que sean un aporte a lo público”, cierra del Río.


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