"Me hice un twitter hace muy poco tiempo, para el programa. Mi twitter es @javimishow. Ahora quiero cambiarlo por @javisinshow.
"Las actrices no tenemos derecho a posnatal", dice cuando le preguntamos por su situación contractual.
Y no es una cuestión menor, ahora que se quedó sin pega porque el lunes se anunció que el gran proyecto de canal abierto 3TV no salió al aire, sino que quedó en el aire.
-Pero tú no fuiste contratada como actriz, sino como conductora...
-Pero no tengo horario de oficina, no sé, es otra figura, pero no funciona así. Igual yo tengo posnatal, porque me autoimpongo desde hace poco.
La razón de este tema maternal es Mila, Mila Rougier Contador. Se trata de la primera hija de la actriz y animadora Javiera Contador y del director de cine y TV argentino Diego Rougier, que nació el 13 de mayo. Por consiguiente, Javiera está, en teoría, en su cuarto mes de posnatal.
Pero ese aspecto contractual no es tema en este momento para Javiera, sino la suspensión de un sueño profesional que estaba a punto de concretarse.
-Partamos desde el principio: ¿Cómo te enteraste de que se acababa el proyecto?
-El canal no había salido al aire cuando supuestamente debía salir, y el domingo me llamaron para avisarme que el lunes habría una definición. Me llamaron temprano el lunes, me dijeron que estuviera a las 10 de la mañana en el canal. Llegué a esa hora y me reuní con mi jefe. El me contó algo muy parecido a lo que sale en el comunicado: Que la empresa decidía suspender temporalmente el canal, pero una temporalidad que no tiene plazo, por lo tanto cerraba la operatividad ese mismo día lunes. En mi caso, yo tengo un contrato que vence en diciembre del 2014 y me dijo que se iba a respetar, que no me preocupara en ese sentido. Después salí y estaban todos los chicos de planta, la gente de mi equipo...
Le cambia la mirada, se le pone algo sombría.
-¿Tú sospechabas algo, intuiste?
-Intuía que algo pasaba porque el canal no salía al aire, y estaba en conocimiento de los rumores que había, muchos, a nivel externo: Que el Canal se vendía, que no se vendía, que había plata, que no había plata, y finalmente lo que nos decían era que había un reordenamiento interno de la estructura de Copesa y que, por lo tanto, había que esperar un poquito para que la nueva gente que iba llegando se enterara de cómo iba a funcionar el canal, los contenidos, etcétera. Y yo, francamente, entendí que había un problema porque el canal no salía al aire, pero pensé que lo iban a sacar para marzo. Para mí también fue abrupto que se cancelara. Pero lo más abrupto de esto fue algo que nunca me había pasado: Estar en una situación en la cual gente con la que había trabajado durante varios meses se quedara sin pega. Es duro, complicado.
-¿Quién era tu jefe?
-Mi jefa directa era la Andrea Moletto. El director del canal era Alberto Luengo y luego estaba Ricardo Avello.
-¿Quién te habló?
-Primero Ricardo Avello y luego Andrea Moletto.
-¿Estaban muy complicados?
-Sí, lógico, además que son gente que me consta que fueron ellos los que me llevaron al canal, y toda la gente que llevaron era porque existía el ideal de hacer este canal nuevo en televisión abierta, que era lo atractivo, porque uno tiende a pensar que programas más interesantes corresponden al cable. Me gustó mucho la propuesta de canal que había, me gustaba mucho mi programa y, en un escenario parecido, volvería a elegir lo mismo, porque me parecía interesante la posibilidad de pertenecer a esta gestión de algo nuevo en comunicaciones. Y en ese sentido, yo creo que la decisión es durísima también para los que te nombro, porque fueron los gestores de esta idea.
-¿Y qué te decía tu equipo cuando saliste de la reunión con Avello?
-En mi equipo trabajamos haciendo humor, por lo tanto salieron con mucho humor negro. Había frustración. Unos estaban más tristes que otros, otros más enrabiados también. Hoy vienen a comer a mi casa en la noche todos los chiquillos de mi equipo. Ahí vamos a ahogar las penas, porque es duro. Nosotros trabajamos en pos de un programa partiendo de cero, entonces probamos muchas ideas, un mundo de cosas. A mí me gusta trabajar el humor, inventamos ideas nuevas y es una pena que no vayan a ver la luz. Es bien rara la sensación, como triste, frustrante.
En marcha blanca
"Me hice un twitter hace muy poco tiempo, para el programa. Mi twitter es @javimishow. Ahora quiero cambiarlo por @javisinshow". Lo dice seria.
-¿Cuándo partías con tu show?
-En primera instancia en julio, después en agosto y ahí se puso más indefinido el asunto.
-¿Qué hicieron a partir de agosto?
-Nosotros hacíamos marcha blanca, porque un canal nuevo, para salir al aire, también necesita una serie de elementos técnicos que hay que probar que funcionen bien. No pasa sólo por los contenidos, sino también porque había un estudio nuevo, luces nuevas, una señal nueva, una antena nueva. La sensación que yo tuve es que en julio no salió al aire porque no estaba listo técnicamente, me imaginé. Pero nosotros hacíamos marcha blanca para probar cómo se veía el programa, el look , las luces, las cámaras... había cámaras modernas como robóticas. Era un programa que incluía entrevistas, columnistas, humor, cierta contingencia, entonces probábamos las conversaciones. Yo soy una actriz, por lo tanto también había que ver cómo lo hacía entrevistando, ya que no soy periodista y me interesa más entrevistar desde otro lado. Entonces, todo eso se probaba. Hicimos marcha blanca durante agosto y este mes. Y me tenía muy contenta, le tenía mucha fe a mi programa. Habría sido una buena apuesta en la tele. Iba de dos a tres de la tarde, todos los días. Me hubiera gustado mostrarlo.
En terapia
-Tú tenías dos proyectos en gestación, el de Mila, que resultó exitoso, y el del nuevo canal, abortado. Y si no hubieras tenido a la Mila, a lo mejor estarías hoy muy mal...
-Yo pienso que sí. Cuando quedé embarazada, estaba en el Canal Mega y mi contrato vencía en diciembre y dije, "chuta, qué voy a hacer". Quería dejar el matinal, pero pensé que nadie me iba a llamar por estar embarazada. Pero fue todo lo contrario, se abrió todo. Venía este nuevo proyecto, 3TV, con dos programas: uno que era "Mi show" y otro que era "En Terapia". Es una serie originalmente israelita, que luego la compró Estados Unidos, "In traitment", y nosotros hicimos la versión chilena. Se trata de un terapeuta que cada día de la semana ve a un paciente...
-Y tú, ¿qué papel haces?
-Yo hago la mujer del actor Alfredo Castro, que es el terapeuta. Los viernes se terapea él, porque tiene que supervisarse. Con su mujer están pasando por una crisis. Ella está embarazada de ocho meses, igual que yo cuando estaba grabando, y se plantea el tema de la infidelidad. Fue entretenido hacerlo.
-¿Qué crees tú que fue lo que hizo que este canal, que parecía ir viento en popa, fracasara?
-No me parece el momento más adecuado para hacer elucubraciones públicas sobre un tema que todavía es súper cercano, pero no me cabe duda de que hay razones de peso porque nadie arma un proyecto de esta envergadura, con tan buen equipo formado incluso por gente traída de otros canales, para no sacarlo al aire. Y si bien la empresa tiene la mejor disposición y me va a respetar mi contrato, también quiero ver qué voy a hacer con mi vida, porque por mucho que tenga un contrato súper bueno, si no voy a estar en pantalla es complicado.
-Tú eras "rostro" del canal.
-Sí, era un "rostro", palabra rara ésa cuando uno habla de uno mismo. Pero yo estaba feliz, sentía que llegaba a un buen lugar. Ser parte de la génesis de algo nuevo era súper atractivo. Hice una apuesta por un canal que pensaba que iba a funcionar. Pero uno siempre en una apuesta asume ciertos riesgos, y yo prefiero correr los riesgos. Creo que también la vida premia cuando uno se pega saltos. Eso que de todos los canales me hayan llamado es una prueba.
En el nombre del Feng Shui y de Mila
Su otro proyecto sí que fue exitoso: Ser madre a los 38 años estuvo lleno de sentidos para Javiera.
-¿En algún momento pensaste en no tener hijos?
-Sí, decirlo me cuesta ahora que tengo a la Mila y que sé lo maravilloso que es tener una hija. Pero cuando no la tenía y no lo sabía, me parecía que era una vida súper posible de pareja, rico, y nosotros viajamos mucho con Diego. Más encima con la película "Sal" (de Diego, donde ella actúa), que lleva 47 premios internacionales importantes, nos ha tocado viajar a Corea, Japón, Suiza, Suecia, Austria, a varios lugares de Estados Unidos...
Un especial cuidado hubo en la búsqueda del nombre de la heredera.
-Queríamos un nombre corto con Diego, y a los dos nos gustaba mucho "Mila". Justo en ese tiempo yo estaba haciendo un diplomado en Feng Shui, y la profesora, que es búlgara, me contaba que significaba "querida, amada". Tenía sentido. Y Diego, el papá, es Rougier, entonces "Mila Rougier" sonaba como a actriz francesa.
Se ríe, y luego retoma el tema del Feng Shui, un sistema chino que de alguna manera utiliza la doctrina taoísta para ayudar a mejorar la vida cuidando las orientaciones, ya que de cada punto cardinal emana una energía determinada.
-Encuentro interesante esta corriente de "energías volantes" y tiene que ver con las ventanas, con las puertas, con dónde y cómo está ubicada la casa. Es bien práctico.
-¿Hiciste tu casa inspirada en el espíritu Feng Shui?
-No, pero vino la profe y encontró que tenía excelente Feng Shui. Creo que las energías sí existen y de repente, con ciertas cosas, uno puede abrir o cerrar energías, o hacer que se muevan menos, que se queden estancaditas las que no te gustan mucho.
-¿Cómo definirías tu vida?
-Entretenida. Me gusta harto Y soy súper agradecida. Gracias por tener a la Mila, gracias porque duerme toda la noche, porque todo el mundo me decía "no vas a poder salir, no podís chupar, no podís...", todo era como negativo. Me llama la atención el que mucha gente habla de la maternidad desde el lado negativo. Y para mí ha sido casi todo positivo. Porque lo otro es una nimiedad, finalmente. Me considero una afortunada de tener lo que tengo en términos sentimentales y materiales, la pareja que tengo, la familia que tengo, la casa, que es tan rica.
-¿Es verdad que llevas cinco años construyéndola, como comentó José Miguel Viñuela?
-No tanto, como tres años. Nos demoramos pero la hicimos. Yo soy una muy buen pobre y una muy mala rica. Entonces, en tiempos de vacas flacas no lo paso tan mal porque me aprieto, pero en las vacas gordas soy gastadorísima en viajes. El 2008 me fui a China, Camboya y Vietnam, sola, sola, sola. Necesito explorar, conocer, descubrir. Pero, o seguía viajando o tenía mi casa. Tiene que ver con la edad, la aproximación de los 40, cuando uno dice: "Quiero tener algo mío, y hacerlo a mi pinta", y aproveché una bonanza.
-¿Es verdad que te fuiste de Mega cuando descubriste que a las otras animadoras les pagaban mucho mejor que a ti?
-¡No! Yo siempre he cobrado pésimo, entonces ahora Diego cobra por mí. Pero si uno negocia mal, la culpa es de uno. Soy mala negociadora. Obviamente que te da pica si sabís que la gente que está al lado gana el triple o el doble, pero porque te das cuenta que negociaste mal. En eso siempre he sido un desastre y por eso lo asumió Diego; ahora negocia él.
-Contaste que el lunes te llamaron mucho de otros canales, cuando se supo lo de 3TV, pero ¿te llamaban para saber la copucha?
-No, para que nos juntáramos. Me decían "oye, qué vas a hacer con tu futuro, conversemos".
-¿De qué canales?
-De todos, menos de Canal 13. No con una propuesta concreta, pero me invitaban a conversar. Entonces uno se siente validado finalmente.
-¿Será el Feng Shui?
-Mira, tú estás sentada en el mejor lugar.
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